La expresión oral es, junto con la comprensión oral, la destreza que menos se practica y en que menos progresan los alumnos de lenguas extranjeras de secundaria (ni en niveles posteriores). Como ya hemos comentado en algunas asignaturas, el método "tradicional" de evaluar el progreso en las asignaturas de lenguas extranjeras o al menos en el caso del inglés desechaba por completo la producción oral, ya que tanto exámenes como tareas se centraban en las destrezas de expresión y comprensión escrita, lo que muchas veces se podría traducir como "gramática y vocabulario por un tubo y a chapar". Ahora que hemos visto algunas estrategias o actividades que podemos proponer en el aula para mejorar la expresión oral de los estudiantes llego a la conclusión de que si hasta ahora no se le ha prestado la suficiente atención a esta destreza no fue por falta de métodos, sino más bien por falta de interés o por "acabar antes y cumplir con la programación dictada por el curriculum", y cito esto porque es algo que se puede oír muy a menudo por boca de la mayoría de los profesores. Creo que a veces sólo basta con intentar de verdad que los alumnos aprendan bien el idioma y que se sepan defender solos cuando se tengan que enfrentar a la vida cotidiana con este idioma en un país extranjero, y no sólo dedicarse a cumplir con la programación (lo cual no quiere decir que haya que pasarla totalmente por alto, ni mucho menos). Reconozco que dos clases de 50 minutos a la semana no dan para mucho, pero la expresión oral me parece algo tan básico a la hora de aprender una lengua extranjera que todavía no concibo que no se le preste la más mínima consideración en las aulas de idiomas.
Como hemos visto en clase, tenemos varias técnicas a nuestras disposición para trabajar esta destreza de forma dinámica, por ejemplo el famosos role-playing, el brainstorming o 'tormenta de ideas', los debates en grupo...etc. En mi opinión creo que actividades como los role-plays serían bien recibidas por los alumnos, sobre todo los adolescentes, ya que les suele gustar moverse, actuar, interpretar...o al menos les seduce más esta idea que la de permanecer clavados en las sillas durante toda la clase escuchando al profesor sin parar. Siempre que esta actividad sea controlada de algún modo por el profesor o profesora al cargo podremos sacar bastante partido del trabajo de la expresión oral. Además, tiene como aliciente el hecho de que contribuye a que los alumnos pierdan la vergüenza, y como tarde o temprano todos los alumnos de la clase harán una interpretación, acabarán perdiendo ese sentido del ridículo que tanto les atormenta y les impide abrirse ante los demás.
Con las presentaciones de mis compañeras hemos visto diferentes actividades que podríamos implementar en las aulas y que, a simple vista, parecen fáciles de llevar a cabo y con las que podemos obtener buenos resultados. Así, de la presentación de Cristina acerca de actividades de concienciación destaco lo que mencionó acerca de los diálogos que le proponemos a los alumnos para representar, en lo que refiere a la autenticidad y realidad, por así decirlo. Estoy de acuerdo en que los diálogos totalmente reales, extraídos de conversaciones de hablantes nativos o hablantes con fluidez oral pueden ser demasiado complejos para alumnos de educación de secundaria, en términos generales. El problema es que si les ofrecemos los diálogos que encontramos en los libros de texto, por ejemplo, que están muy manipulados acorde al nivel que se esté tratando, podemos caer de nuevo en la dinámica de repetir siempre las mismas estructuras, lo cual no permite el correcto progreso en la destreza oral. De este modo, la propuesta que nos ha presentado Cristina de "hacer una mezcla", es decir, ofrecer una conversación real un poco manipulada, en su justa medida, pero manteniendo los tintes de realidad que la caracterizan. Así acercamos a los alumnos al mundo real y no ven el aprendizaje de lenguas extranjeras como algo aislado a lo que no le encuentran un uso práctico que no sea el de aprobar la asignatura.
Con la presentación de Alicia hemos visto también algunas actividades de apropiación como son los ya conocidos drills (actividades de repetición) o las milling activities, que so también actividades dinámicas de repetición. Las tareas que más me llamaron la atención de las que expuso Alicia son las tareas comunicativas, Estas tareas me parecen bastante motivadoras o que al menos pueden enganchar un poco a los alumnos, ya que para conseguir un resultado tienen que utilizar el idioma, la L2. De este modo considero que los rompecabezas o los juegos de adivinar resultan efectivos para propiciar un buen ambiente en el aula y que los alumnos se animen a hablar y a perder la vergüenza o el miedo, ya que además lo verán como un juego, como algo entretenido. En general estas tareas que promueven un enfoque más comunicativo contribuyen también a mejorar la fluidez oral de los alumnos, y se pueden llevar a cabo en los últimos minutos de las sesiones de aula o en cualquier momento que creamos oportuno para liberar a los alumnos de tanta carga de trabajo y se distraigan un poco de las partes más teóricas.
Por último, con la presentación de Laura hemos visto también algunas actividades bastante interactivas con las que podemos mejorar la expresión oral de nuestros alumnos. He de reconocer que a mi las actividades de role-playing o simulación me han entusiasmado siempre, y me hubiera gustado haber tenido algo así en mis clases de lengua extranjera de educación secundaria. Como ya he mencionado anteriormente me parecen bastante motivadoras para los alumnos y que tampoco llevan tanto tiempo ponerlas en práctica. Es por esto que me fijé especialmente en las actividades de role-playing y simulación que nos expuso Laura, por ejemplos actividades de coartadas o investigaciones, con las que podemos envolver al grupo entero de alumnos e incluso elaborarlas bien, de tal manera que al final tengan una "recompensa" por el resultado obtenido. También me parecen recursos útiles las charlas y conversaciones entre alumnos, ya que al tiempo que ponen en práctica la destreza oral también tienen la oportunidad de conocer un poco más a sus compañeros, lo cual es muy apropiado cuando son alumnos recién llegados al centro o en los primeros cursos.
Igual de importante me parece trabajar la expresión oral fuera del aula, ya que a mi, al menos, nunca me han puesto en secundaria deberes de 'speaking', por ejemplo, ni siquiera escuchar una canción. El hecho de que los alumnos trabajen no solo la oral, sino también las demás destrezas necesarias, fuera del aula nos puede ayudar a progresar de forma más rápida y efectiva, con lo que podremos ir complicando un poco más el nivel a medida que avanzan los cursos, y no quedarnos estancados siempre en lo mismo como se ha hecho hasta ahora.
En general opino que todas las estrategias, técnicas, actividades o recursos que tengamos a nuestro alcance para mejorar la destreza oral de los alumnos deben ser bienvenidas siempre y debemos tomarnos la mejora de esta destreza de forma seria, incluso como un reto. Lo que está claro es que algo debemos hacer para que los alumnos de la ESO y bachillerato salgan de las aulas con un conocimiento de la lengua que les permita comunicarse en un país extranjero o con un hablante de ese idioma, y la verdad es que con tanto material que tenemos a nuestra disposición sólo queda la voluntad del profesorado para mejorar las cosas.
Con esto me despido, ¡hasta la próxima entrada!

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