En la última clase hemos estados hablando de los badges, esta especie de 'pegatinas virtuales' que sirven para recompensar a los alumnos por su trabajo a animarlos a que sigan haciéndolo bien. Al ver en qué consistían me acordé de este método es muy parecido a uno que utilizaba una profesora que me daba en primaria (en 5º o 6º). Aunque el máster está centrado en la educación secundaria no quería dejar pasar la ocasión de hablar de esta profesora (que por cierto, era de inglés, vino como substituta de otra profesora durante un trimestre), porque recuerdo que sus clases eran muy interactivas y aprendíamos bastante sin darnos cuenta. Su método estaba bastante centrado en el aprendizaje por tareas, ya que en las clases hacíamos más actividades en grupos o parejas que ver conceptos teóricos. La verdad es que a esa edad creo que es mejor entender la teoría a través de la práctica de forma inductiva, porque resulta más fácil de entender y de aplicar. Para hacer las actividades teníamos grupales teníamos siempre los mismos grupos ya hechos, y al final de cada actividad cada grupo obtenía una puntuación según la valoración de toda la clase (la profesora también podía intervenir si había mucho desacuerdo). De este modo, todos los días de clase cada grupo iba obteniendo una serie de puntos que se iban anotando en una cartulina pegada en un pared de la clase. Lo que hacía esta profesora era dar, al final de la semana, una medalla para el grupo que más puntos obtuviera. Las medallas estaban hechas con fieltro y la profesora le clavaba una cartulina encima con una chincheta donde ponía el mérito de cada grupo esa semana (por ejemplo, recuerdo que a mi grupo nos había tocado una medalla que ponía algo como "A los más innovadores de esta semana". No todos los grupos se llevaban una medalla a la semana, sólo los 3 primeros en el ranking con más puntuación, pero al final del trimestre todos los grupos teníamos al menos dos medallas. Cuando hacíamos el recuento final de medallas, el grupo que más medallas tuviese podría elegir una última actividad a su gusto, por ejemplo, ver una película en inglés, jugar a un juego en inglés (casi siempre elegíamos el "Quién es quién"), etc. No estoy muy segura de si la profesora daba algún punto extra también por las medallas, pero creo que no, ya que las notas no eran numéricas (sólo aprobado, notable, sobresaliente...). El caso es que este sistema de recompensa, por así decirlo, provocaba en nosotros la motivación necesaria para ponernos a trabajar en clase y hacer las cosas bien, y como siempre hacíamos una actividad grupal llegábamos a conocernos mucho más entre nosotros y a aprender de forma cooperativa, creando una buena atmósfera en la clase. Seguramente penséis que este sistema de las medallas puede conllevar al riesgo de hacernos demasiado competitivos, pero sin embargo en nuestra clase nunca hubo ningún conflicto ni discusiones, porque al fin y al cabo todos nos llevábamos recompensa y nos sentíamos muy responsables cuando teníamos que proponer una actividad para toda la clase, ya que nos gustaba ejercer de profesores/as por un día. Es por esto que al oír hablar en clase de estos badges instantáneamente me acordé de esta profesora, porque de primaria no me acuerdo ya de muchos de los profesores y de ésta, sin embargo, guardo un buen recuerdo (la pena es que sólo estuvo con nosotros unos 3 meses).
Ahora que veo que hay herramientas para hacer algo parecido quizás me plantee utilizar algo así con mis futuros alumnos, ya que he comprobado por experiencia propia que funciona (al menos para algunas cosas).
Y con esta vuelta atrás en el tiempo me despido por hoy, hasta la próxima!

Gracias por compartir tu experiencia, recuerdo haber vivido una "similar" (no tan elaborada). Recuerdo una profesora que cuando le gustaba especialmente una redacción o un ejercicio estaba "muy limpio y con buena letra" ponía unas pegatinas (creo que se llaman gomets). Las utilizaba de forma esporádica y recuerdo esa sensación de corazón latiendo con fuerza cada vez que la profesora repartía las redacciones a ver si había una pegatina en mi papel. Si conseguías divisar, a lo lejos, el círculo verde en alguno de los papeles de tus compañeros, no era rivalidad lo que se desarrollaba, más bien se desarrollaba un estímulo "la próxima seré yo". Como estamos viendo, las TIC no implican deshacernos de todos los métodos tradicionales, las TIC nos permiten "renovarlos"y "actualizarlos" al tiempo y momento en que vivimos.
ResponderEliminarPues ese método también está genial, porque además es lo que dices tu, esa sensación de nervios al intentar saber si te llevas la pegatina y la alegría de ver que te la llevas es genial, y sobre todo a esas edades. Es un buen incentivo para los alumnos y también promueves que hablen entre ellos, lo típico de '¿ y tu que hiciste para llevarte la pegatina X'?. Nosotros siempre andábamos cotilleando los trabajos de los demás para coger ideas, y ellos encantados de compartirlas! Y completamente de acuerdo con la idea de que las TIC no substituyen los antiguos métodos sino que ayudan a complementarlos y a hacerlos más lúdicos :
EliminarMuy buena entrada! Me parece una idea genial la metodología que utilizaba tu profesora y considero que con el uso de los badges es una muy buena forma de motivar al alumnado y aumentar la competitividad en el aula. Yo por desgracia no tuve esa experiencia en el instituto pero como dice Adriana, las TIC se pueden aplicar en este caso de una forma muy eficaz y como renovación de los métodos más tradicionales.
ResponderEliminarLa verdad es que a nosotros nos ayudó mucho y aprendimos a hacer las cosas bien, porque la mayoría de los profesores se conformaban con poca cosa. Nos dio mucha pena cuando se fue esta profesora porque nos encantaban sus clases, pero al menos nos llevamos algo bueno de ella :)
EliminarYo no tuve la suerte de tener clases así, que yo recuerde, sino que eran más de seguir el libro de texto. Este tipo de aprendizaje que comentas me parece muy eficiente y es una buena manera de estimular a los alumnos. Es importante que no se sientan demasiado frustrados (algo que, en el caso de tu profesora, se resolvió bastante bien, pues todos os habíais llevado al menos dos medallas). Una entrada genial.
ResponderEliminarNosotros estábamos encantados e incluso nos gustaba frustrarnos de vez en cuando porque queríamos superarnos en todas las clases jaja El problema es que al ser una substituta cuando se fue volvió la otra profesora, quien utilizaba un método mucho más tradicional apoyado mucho ene libro de texto como en tu caso, y eso nos bajó un poco la motivación en esas clases :( Pero bueno, como ya he dicho nos quedamos con lo bueno y al menos aprendimos a trabajar en equipo :D
EliminarA mi lo de los badges me parecieron geniales y en un uso comedido pueden ser un aliciente estupendo, así mismo me gustaría emplearlo en un futuro y es que la competitividad del alumnado está muy bien pero no debemos caer en ese método conductista de recompensas excesivas, porque detrás de las recompensas pueden venir los castigos y eso no jeje
ResponderEliminarPues sí, la verdad es que hay tener cuidado con no abusar demasiado de este sistema de recompensas, porque también conlleva la parte negativa que tu comentas jaja Pero bueno, con esta profe nunca tuvimos problemas de ese tipo porque además de los trabajos en grupo también hacíamos otras actividades en las que no utilizábamos las medallas, así tampoco era todo el rato con esto ni todas las clases. Eso sí, cuando llegaba la actividad de las medallas estábamos pletóricos jaja
EliminarMuchas gracias a todas por comentar! Me hacía ilusión recordar a esta profesora que no volví a ver más y poder transmitir su método también :)
ResponderEliminarCris, me pareció una entrada muy interesante y me ha inspirado a hacer una a mí. Aquí te dejo el link para que la puedas visitar:
ResponderEliminarhttp://ifernalvarez.blogspot.com.es/
Muchas gracias! Me alegro de que te haya inspirado :) Me paso también por tu blog para ver tu entrada ;)
EliminarMe parece muy interesante tu experiencia, me la anoto para utilizarla yo en alguna clase si algún día tengo la posibilidad ;) Sinceramente creo que también puede funcionar muy bien con los alumnos más desmotivados. Creo que es una buena forma de atraer su atención porque hace de las clases una especie de juego y eso puede hacer que realmente tengan ganas de asistir a esa clase e implícitamente tú estás logrando que aprendan. Muy buena idea la de tu profe y la tuya por compartirla.
ResponderEliminarUn saludo.
Gracias!:) Seguro que en un futuro utilizaremos alguna de estas técnicas, aunque traen consigo trabajo y esfuerzo no hay mejor recompensa que ver a tus alumnos tan implicados y aprendiendo tanto :)
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